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historia de la biomecánica deportiva y el entrenamiento
deportivo moderno
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En el principio ...
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discóbolo
de la Antigua Grecia |
El entrenamiento físico surge
en la época de la Grecia clásica, con la
aparición de los primeros gimnasios alrededor del
siglo VII antes de Cristo. En aquella época Grecia
estaba organizada en ciudades estado, dominadas por estilos
de vida radicalmente diferentes. Mientras que en Esparta
- la ciudad guerrera - el gimnasio era el lugar de entrenamiento
de los futuros soldados, en el resto de la península
griega se consideraba a la actividad física como
un tributo a los dioses. De este modo surgieron los Juegos
Olímpicos, como un festival que rendía
el culto de la perfección física griega
a sus deidades. Precisamente
en la diversificación de las justas deportivas
que conformaban los Juegos Olímpicos (el
llamado Pentatlón) se produjo la aparición
de los primeros complementos para el ejercicio físico
como el disco y la jabalina. Otras disciplinas
que conformaban el Pentatlón era la
lucha libre, el salto largo y las carreras de
distancia. Además en aquella época
comenzaron a surgir los primeros textos que consideraban
la actividad física como un complemento ideal
para la rehabilitación de heridos y minusválidos.
Con el dominio de Grecia por parte del
Imperio Romano en el siglo II A.C., parte de la cultura
griega del entrenamiento físico pasó a
los conquistadores aunque con escasa repercusión.
El tema era que, para los griegos, el ejercicio se realizaba
en un estado total de desnudez - el culto a la perfección
del hombre -, y ello fue visto como un signo de
inmoralidad. Aún así los gimnasios continuaron
existiendo - Nerón fundó algunos durante
su reinado -, pero restringidos a unos pocos selectos.
Con la caída del Imperio Romano
en el siglo V, la práctica física tal
como fue concebida en el atletismo griego fue abandonada
en su totalidad. El surgimiento de la Edad Media traería
consigo una serie de rígidos principios morales,
los que abogaban en contra de la desnudez humana.
El resurgimiento
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el
Gymnasticon, la primera máquina de
entrenamiento físico |
Sobre el final de la Edad Media renacería
el culto a la ciencia. Y, entre sus múltiples actividades,
Leonardo Da Vinci sería uno de los pioneros
de la biomecánica tal como la conocemos hoy. Da
Vinci tomaría nota de los primeros trabajos de
Aristóteles sobre las leyes de movimientos
en humanos y animales, y los perfeccionaría. Junto
con Da Vinci se sumarían otros científicos
como Giovanni Alfonso Borelli, quien determinaría
el centro de gravedad en el cuerpo humano. En 1796 Francis
Lowndes crearía el Gymnasticon, una
bicicleta estacionaria que es considerada la primera
máquina moderna de entrenamiento, y basándose
en trabajos de la recién creada ciencia de la ortopedia,
desarrollada por Nicolas Andry en 1741. A esto
se sumaría la proliferación de gimnasios
"a puertas cerradas" y dotados de equipamientos,
movimiento que sería liderado por organizaciones
tales como la Asociación Cristiana de Jovenes
en 1852. Pero no sería
hasta el resurgimiento de los Juegos Olímpicos
en 1896 por parte del Barón Pierre de Coubertín,
que el deporte (y el entrenamiento) regresaría
a un plano de importancia.
El final del siglo XIX marcaría
el comienzo de una nueva etapa en el deporte en general.
Además de las Olimpíadas, surgiría
Eugen Sandow con las primeras exhibiciones de
fisicoculturismo en 1901. Sandow abogaría
por una serie de rutinas intensas, siguiendo el modelo
griego de perfección física y guiándose
por las proporciones ideales que exhibían las
estatuas de aquella era.
También a fines del siglo XIX
surgiría el anatomista ruso P.F. Lesgaft
- el padre de la biomecánica deportiva moderna
-, quien publicaría sus primeros trabajos. Y
durante la Primera Guerra Mundial aparecería
Joseph Pilates con
su método de ejercicio y rehabilitación
mediante máquinas especiales.
El auge
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Peter
Franzevich Lesgaft, padre de la biomecánica |
La competitividad en las disciplinas
olímpicas fue tomada como una causa nacional en
la Unión Soviética, quienes comenzarían
un largo programa de perfeccionamiento de sus gimnastas
siguiendo el modelo del libro de Lesgaft Biomecánica
de los Ejercicios Físicos, publicado en 1939.
Desde 1958, en todos los institutos soviéticos
de cultura física, la biomecánica era
una asignatura obligatoria; además, se crearon
cátedras de biomecánica, se elaboraron
programas, se editaron manuales y libros de texto, se
prepararon cuadros docentes. Surgió la necesidad
de sistematizar los conocimientos durante la formación
y el perfeccionamiento de la disciplina docente, lo
que ejerció influencia sobre el desarrollo de
la teoría de la biomecánica no sólo
en el deporte, sino también en otras esferas
de la actividad humana.
Por su parte, en Norteamérica,
el fisicoculturismo comenzó a popularizarse a
través de las campañas realizadas por
Charles Atlas entre las décadas del 50
y 60. A esto se sumó el surgimiento de Joe
Weider - un fisicoculturista que comenzó
a publicar la revista especializada Your Physique
en 1936, la que terminaría por evolucionar en
la actual Muscle & Fitness -, el que plasmaría
en papel los postulados de las rutinas físicas
de alta competitividad. Weider sería además
uno de los pioneros en introducir la importancia de
complementos nutricionales, y sería el fundador
de la Federación Internacional de Fisicoculturismo
(1946), la que desarrollaría los concursos de
élite de la disciplina: la creación de
Mr. Universo (1959) y Mr. Olimpia (1965).
A partir de entonces se materializarían
los tres postulados sobre los que se basa el deporte
moderno: dieta balanceada para obtener un cuerpo
sano, complementos nutricionales para obtener energía
y fuerza, y máquinas de entrenamiento que sirvieran
para el desarrollo focalizado de los músculos
requeridos para una determinada disciplina deportiva
en particular.
La contribución de Joe Weider
al entrenamiento físico de alta intensidad
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Joe
Weider, fundador de Mr. Universo y Mr. Olimpia |
Weider terminaría por formalizar
una serie de postulados que surgieron del saber popular
y de la experiencia de los deportistas. Se los conoce
como los principios Weider, y constituyen la columna
vertebral del entrenamiento físico moderno. Estos
son: A nivel principiante
Principio de sobrecarga: La base
del incremento de cualquier parámetro del fitness
- fuerza, tamaño, resistencia, etc. -, es obligar
a que los músculos trabajen más duro de
lo que están acostumbrados. Se debe sobrecargar
progresivamente los músculos para progresar.
Por ejemplo, para aumentar de fuerza es necesario utilizar
constantemente cantidades superiores de peso. Para aumentar
de tamaño muscular, no sólo se debe intentar
trabajar con pesos cada vez mayores, sino incrementar
otras variables como número de sesiones de entrenamiento.
Para aumentar la resistencia muscular,
hay que reducir el tiempo de descanso entre series o
incrementar el número de repeticiones o series.
Todo es progresivo. El concepto de sobrecarga apoya
todo el entrenamiento y es la base sólida del
entrenamiento Weider.
Principio de aislamiento: Cada
músculo contribuye, en cierta medida, a un movimiento
completo, bien como estabilizador, agonista, antagonista
o sinergista. Si queremos dar máxima forma o
desarrollar un músculo independientemente hay
que separarlo o aislarlo de los demás músculos
lo mejor que podamos. Lo hacemos mediante cambios de
posiciones anatómicas.
Principio de confusión muscular:
Parte del crecimiento constante es impedir que el cuerpo
se adapte a un entrenamiento específico. Los
músculos nunca deben acomodarse. Necesitan el
estrés para crecer, cambiando constantemente
ejercicios, series, ángulos y repeticiones.
Principio de prioridad: Hay que
entrenar el grupo muscular más débil cuando
se dispone de mayor energía. La intensidad desarrolla
músculo, y esta sólo puede ser elevada
cuando disponemos de gran energía.
A nivel intermedio
Principio de pirámide:
Hay que comenzar con un peso ligero y hacer muchas repeticiones.
Añadir peso y bajar la cantidad de repeticiones.
De esta forma, se pueden utilizar pesos grandes después
del calentamiento sin riesgo de lesiones.
Principio de rutina dividida:
Para incrementar la intensidad general del entrenamiento
se divide el cuerpo en partes baja y alta. De ese modo
se pueden más ejercicios y más series
por cada sección del cuerpo, entrenando así
más duro. La rutina dividida permite trabajar
con mayor intensidad.
Principio de bombeo: Se lleva
sangre a un músculo específico y se mantiene
allí para producir crecimiento. El bombeo es
en realidad entrenar un grupo muscular.
Principio de superseries: Es
el principio de Joe Weider más conocido. Se agrupan
dos ejercicios por grupos musculares opuestos como curl
de bíceps y extensión de tríceps,
haciendo dos series individuales juntas sin descanso
o con muy poco entre ellas. La segunda serie mejora
la recuperación de los músculos trabajados
en la primera.
Principio de series compuestas:
Una superserie para el mismo grupo muscular (por ejemplo,
dos ejercicios seguidos de bíceps o de tríceps)
es una serie compuesta. En este caso, no estamos intentando
facilitar la recuperación, sino supercongestionar
los músculos.
Principio de entrenamiento holístico:
Para potenciar el tamaño de la célula
muscular, se debe hacer una variedad de repeticiones,
desde altas hasta bajas.
Principio de entrenamiento cíclico:
Durante una parte del año se deben seguir rutinas
para fuerza y tamaño. Otras veces, reducir el
peso, aumentar las repeticiones y entrenar con menos
descanso entre series (trabajo de calidad). De esta
manera se evitan lesiones, obteniendo variedad y progreso
en el ejercicio.
Principio de entrenamiento de isotensión:
Tanto durante el ejercicio como al final se deben contraer
conscientemente los músculos trabajados. Esta
contracción isométrica constante permite
al deportista controlar neurológicamente los
músculos y conseguir mayor definición
para posar durante las competiciones.
A nivel avanzado
Principio de impulso: El impulso
debe verse no como la manera de eliminar el estrés
del músculo, sino de aumentárselo. La
idea sobre la que se apoya el fisicoculturismo es la
de hacer trabajar más a los músculos,
no menos. Por lo tanto, sólo debemos utilizar
los métodos de impulso para añadir una
repetición aquí o allá, o tal vez
para asistir a los músculos que trabajan usando
otro grupo muscular. Por ejemplo, hacer una serie de
curl de concentración de bíceps,
para la cual nos resulta difícil terminar las
últimas repeticiones. Si se termina con la ayuda
de la mano libre, se añade estrés al músculo
y termina por redundar en ganancia.
Principio de triseries: Es una
rutina de tres ejercicios para el mismo grupo muscular
en sucesión. Esta técnica permite bombear
los músculos muy deprisa. Como se trabaja desde
tres ángulos distintos, contribuye a la forma,
enfatiza los factores de recuperación local del
músculo e incrementa la vascularidad.
Principio de series gigantes:
Una serie gigante es una combinación de 4 ó
5 ejercicios para un grupo muscular con poco o ningún
descanso entre ellos. ¿Cuál es su propósito?.
Vamos a suponer que tenemos una zona débil dentro
de la parte interna del pectoral y queremos producir
más estriaciones donde el pectoral se une al
esternón.
Cada vez que intentamos hacer cruces
de polea para esa zona, los músculos más
fuertes (deltoide frontal y pectoral externo) se interfieren
y no podemos conseguir tensión donde pretendemos.
Si hacemos una serie gigante para prefatigar los hombros,
seremos capaces de trabajar la parte interna del pectoral
haciendo cruces en el último ejercicio de la
serie gigante.
Como las triseries, las series gigantes
son una técnica de forma. Esto las diferencia
de los movimientos de preexhaustación, que son
para potenciar el tamaño. |